Aprendiendo a caminar

La cámara de seguridad del pasillo de un edificio, nos muestra a una bellísima mujer cerrando la puerta de su departamento. Esta vestida con un impermeable liviano, el pelo tomado con un pañuelo de cabeza y gafas oscuras,
Su mano presiona nerviosamente el botón de llamada del ascensor, luego la vemos entrar.
La puerta de su Peugeot Cabriole se cierra y desaparece girando la esquina.
Desde el interior de otro vehículo vemos como el Peugeot Cabriole se aleja cruzando un puente. Lo seguimos de cerca desde otro auto por entre los vehículos hasta que ella enfila hacia la Costanera Norte.
En el interior del túnel nos acercamos por el costado del acompañante hasta quedar peligrosamente cerca. Repentinamente el Peugeot Cabriole acelera y se aleja velozmente.
Desde atrás de una columna podemos ver al Peugeot Cabriole estacionando, desde el que la hermosa mujer desciende con un bulto que toma desde el asiento del acompañante, y que esta envuelto en una tela oscura.
Se acerca hacia el ascensor del estacionamiento, y presiona el botón de llamada. Esta visiblemente alterada.
Entra al ascensor sosteniendo bajo un brazo su cartera, y con esa misma mano el bulto oscuro.
En el pasillo en el que hay varias puertas busca nerviosamente algo dentro de su bolso y saca un llavero. Con sumo cuidado y procurando no hacer ruido alguno introduce la llave y la gira hasta que la puerta se abre.
Entra al recinto en semi penumbra, cierra dulcemente y se descalza.
En el piso quedan su cartera y zapatos, se gira sobre sus talones y avanza lentamente.
Mientras vemos como sus pies se alejan, el paño oscuro cae blandamente al suelo, entre tanto ella se dirige hacia una puerta.
Al llegar a la puerta, ella toma la manilla con su mano izquierda y la hace girar lentamente, mientras su mano derecha se alza empuñando un enorme cuchillo de cocina.
Empuja la puerta lentamente, dejando ver la espalda de un hombre gordo, de traje claro, a contraluz delante de una mesa, sobre la que hay un vaso whiskero vacío, una hielera de cristal con agua hasta la mitad, y un cenicero, lugar desde el cual el hombre sin volverse, toma un Habano y le da una profunda calada, lanzando el humo sobre su cabeza.
Con la otra mano, el hombre agita un pañuelo blanco con el que se seca el sudor del cuello y la frente.
La mujer se acerca por atrás del hombre con el cuchillo sobre su cabeza.
El cuchillo cae dos o tres veces con gran velocidad, produciendo un ruido sordo como de algo que se rasga y cruje.
continuara....
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