lunes, julio 20, 2009

Nuevas notas sobre los espejos


Me miro a los ojos con detenimiento, con obsesión y allí esta ese que me devuelve la mirada y que jamás seré yo.
En un intento desesperado, quiero establecer contacto con mi ser interno a través del reflejo, pero del otro lado viene una imagen feroz que solo acepta la mimesis como forma de dialogo, una imagen que no es capas de articular palabras, que no tiene iniciativa alguna, ni independencia, una imagen que no razona conmigo respecto de nada. Pero aun así la amo, quiero verla, como si esa imagen fuera otro mi mismo que me quiere complacer de formas misteriosas y acogedoras y a la vez predecibles y viciosas.
Porque el espejo refleja nuestros cuerpos, y es en el cuerpo donde flaqueamos. Es con el cuerpo que cometemos actos heroicos e infames.
Desde el cuerpo y frente al espejo somos inevitablemente nosotros, es la materia de nuestra realidad, que de tanto verla se parece a nuestros pensamientos

El cuerpo mío:
Mi cuerpo mío que ha sido mi doble y mi testigo, que me flagela, o que me endulza los días, que me duerme. Desde mi cuerpo: de mi boca y hasta mi pecho, no alcanzan las palabras. Me he mirado mil veces rodeando tus secretos, enfrentado de noche a los insondables miedos del espejo.

En principio somos incompatibles; yo soy una persona en todas las dimensiones conocidas, en las dimensiones espacio temporales y sicológicas; y el reflejo es tan solo un remedo de mi apariencia en dos dimensiones. Entonces con quien establezco el verdadero dialogo? Al parecer es con el espejo, ese objeto que no le debe su existencia a la sicología ni a la albañilería, sino a la física.
El espejo es en algún sentido esa realidad desnuda por la que Roger Penrose clama cuando dice ¿y la realidad desnuda, eso que percibimos sin nombre antes de que lo cubramos de símbolos?
El espejo es uno, y otro después de los símbolos con que lo cubrimos tratando de entendernos a nosotros mismos. Es por eso que, cuando lo llamamos al campo del Arte a cumplir una misión, el espejo adquiere una distancia difícilmente asible, o sostenible en el tiempo de la descodificación, y del dialogo.
Pero el espejo es engañoso porque reproduce la ilusión de espacio con tal eficiencia que los símbolos no alcanzan a cubrirlo por completo, dejando siempre a la vista un espacio incierto.
Carentes de herramientas definitivas para su descodificación, nos conformamos con denominar o demarcar las áreas de misterio, como aquellas sobre las cuales aplicaremos nuestros esfuerzos venideros.
Es este el escenario que nos proponen los espejos como espacios de trabajo cuando los ponemos en un contexto de Arte. Queremos ir sobre sus zonas despobladas, y plantar allí nuestras banderas de reivindicación. Haremos la militancia sobre los espacios marginales del espejo. Queremos dejar ahí, a lo menos una huella desnuda de nuestro paso frente a los espejos.

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viernes, julio 17, 2009

Apuntes sobre los espejos II


Mabel Diana, durante un ensayo

¿y la realidad desnuda, eso que percibimos sin nombre antes de que lo cubramos de símbolos? R. Penrose


Yo solo me puedo hacer cargo responsablemente de mi propia ignorancia, por ella respondo a cabalidad: Me declaro culpable de especulación iletrada.
Por lo tanto, pensare desde ese lugar el laberinto de sentido que los espejos nos proponen como trama.
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Ilusión o reflejo, que es lo que nos fascina de los espejos?

Que nos seduce, en que radica el magnetismo que suele atraparnos de manera instantánea?
Será la capacidad de copiar el mundo con total fidelidad, o será que la copia existe solo como una versión privada, intima del punto de vista de cada espectador. En otras palabras nuestro pequeño ego satisfecho frente a la exhibición lujuriosa de su mas querida auto imagen?
Son miles las preguntas que surgen frente al vértigo insondable, al vacío abismal que los espejos despliegan frente a nuestros ojos.
Y como habitantes temporales de ese espacio abismal, las imágenes de nosotros mismos que los espejos nos devuelven, vienen a nuestro encuentro con el solo propósito de mostrarnos descarnadamente lo que somos. Llenando el espacio con la ilusión de ser aquel que existe del otro lado del espejo, no obstante que solo existe uno, el que habita de este lado del espejo: yo mismo aquí y ahora.


1.- El reflejo en el espejo.
Lo que vemos en el reflejo es un efecto de la reflexión de la luz en una superficie pulida que es capaz de devolvernos casi la totalidad de la luz ambiente en la forma de una imagen brutalmente parecida a nuestro entorno, y que una vez que aprendemos a leerla, se comporta con una naturalidad tal que nos obliga a no pensar en todas las leyes de la óptica que están implícitas, ni en los laberintos interpretativos que su existencia obliga.
Tendemos a pensar que lo que aparece en el espejo somos nosotros, tu, yo; pero en realidad tu y yo permanecemos siempre de este lado del espejo, del otro lado esta el reflejo, ese desconocido en su constitución simbólica, esa entidad complaciente hasta lo sospechoso que nos habla directamente a las emociones.
Lo que hay en el interior de los espejos es una imagen especular, es decir un doble invertido de nosotros mismos, restado de a lo menos una dimensión espacial, y eficiente con nuestro parecido físico como si se tratase de una cámara fotográfica de alta definición. “La imagen especular no es un doble del objeto, es un doble del campo de estímulos al que se podría acceder, si se mirase el objeto en lugar de su imagen reflejada.” ( U. Eco, De los espejos y otros ensayos p. 21)

2.- La luz y los espejos.
Los espejos se alimentan de luz.
En ausencia de luz los espejos ralentan su existencia casi hasta el extremo de la muerte. No sabemos que ocurre durante estos periodos de hibernación, es uno de los grandes misterios en la vida de los espejos.
La avidez de los espejos por la luz es solo comparable a la avidez de nosotros por su capacidad de replica, por su capacidad de devolvernos nuestra propia imagen como un reflejo hasta la saciedad.
Cuando los espejos nos devuelven una imagen, lo que vemos es la luz que se refleja, la carencia de luz es un abismo insondable y misterioso. A diferencia de los espacios que habitamos, que están constituido de tres dimensiones físicas, haya o no luz, la espacialidad de los espejos es lumínica y geométricamente Euclidiana.
Y frente a este abismo virtual, experimentamos la misma sensación que frente a un abismo real. Podemos asignarle propiedades similares, experimentar los mismos temores y sentir la misma fascinación que frente a un abismo real.
Pero esta claro que los espejos están vacíos, nosotros le asignamos sentido a sus coordenadas lumínicas, puesto que hemos aprendido a leer en su superficialidad, una clase especial de realidad cultural que nos permite vernos como los otros nos ven.
Con dos dimensiones menos que nuestra realidad ( para justificar su carencia de atmósfera ), los espejos devienen silenciosos como la muerte. Así las imágenes que se reflejan no pueden reproducir los sonidos del mundo, ni los sonidos amados, no hay eco porque no hay atmósfera física, ni un segundo sonido al interior de la imagen reproducida, aunque tenemos como referencia la atmósfera virtual de la realidad, esta se produce como ilusión.
En estas condiciones a muerto en la imagen una parte de lo que somos, se ha perdido algo de nuestra esencia en ese interior vació como el espacio exterior.
Sin embargo su capacidad de comunicar se ha vuelto mas especifica, ya que solo remite a lo visible, y a través de lo visible conservamos o reproducimos el gozo.
Nosotros solo usamos el reflejo como un proceso de transito hacia algo que esta siempre mas allá, puesto que una vez que salimos de su campo de influencia, o apagamos la luz, vuelven a quedar vacíos, vacíos de nosotros. Y nosotros en cambio, tendemos a mantener en la memoria los mismos sentimientos o emociones que el espejo nos entrego, y para eso no requerimos de la luz.

3.- La reproducción en los espejos
Los espejos son capaces de reproducir una cantidad ilimitada de imágenes, en realidad son indiscriminados. No hay nada que los espejos no puedan incluir dentro de su amplio imaginario; bueno, con la sola excepción de los vampiros, los que por razones aun desconocidas se resisten a las leyes de la física.
Y en general usamos los espejos como soporte de nuestras egolatría, de nuestras necesidades estéticas diarias, como cómplice de nuestros intentos de ajustar, maquillar o camuflar aquello que nos provoca insatisfacción.
Es el primer cómplice al que recurrimos cuando algo respecto del como nos vemos o queremos ser vistos se convierte en preocupación. En el imaginario de la reproducción del espejo, que guardamos celosamente en la memoria, nos retocamos, porque en el mundo exterior seguimos siendo un original que esta sujeto a las leyes del tiempo y el espacio, y que por tanto se transforma con el paso del tiempo como cualquier objeto.
El espejo nos devuelve una imagen de fidelidad tal, que no solo nosotros como individualidades somos capaces de reconocer, sino que nuestros semejantes lo reconocen de igual manera y sin problemas de interpretación. Esto quiere decir que el aprendizaje para el reconocimiento de las imágenes reflejadas actúa como si se tratase de un sistema supra lingüístico, puesto que es capaz de saltarse totalmente las diferencias étnicas, geográficas, culturales, e idiomáticas.
Así, en la comparación con el descalce, traemos a la memoria aquella imagen archivada que nos parece adecuada, e intentamos camuflar y/o maquillar las diferencias. Esto es dolorosamente notorio en la comparación entre las(os) adolescentes y las mujeres(hombres) maduras(os). En esta comparación es fácil notar como la cantidad de maquillaje aumenta proporcionalmente con el aumento de la edad. Es como si en la memoria de algunas mujeres solo persistiera la pintura aplicada, y aquello que en un principio solo era unos leves retoques en el volumen de las pestañas, ahora debe convivir con el delineamiento de las cejas, las pestañas postizas, el color de base en toda la piel de la cara, el rubor de las mejillas, el contorno de los labios, y el rojo perdido de la boca fresca de la juventud. Súmele tinturas para el cabello, terapias faciales y cirugías, y se completara el arsenal necesario para tranquilizar un recuerdo de la frescura perdida en el paso de los años. Y el espejo devuelve esta información con total rigor. Es el espectador del espejo el que confunde estas extensiones con la realidad.
La belleza en fuga es un mito, lo que se pierde es la frescura de la juventud, pero la belleza de la madures no tiene relación con el make Up, sino con la serenidad interior.

“Me miro a los ojos con detenimiento, con obsesión y allí esta ese que me devuelve la mirada y que jamás seré yo”. – C. Gallardo – Apuntes sobre los espejos, publicado en el Blog “Muévete”

4.- El tiempo en el espejo
En el reflejo, el tiempo no esta detenido: corre paralelo en un tiempo virtual que se acomoda a mi propio tiempo, tiempo distinto al de un espectador voyeur que me ve a mi con mi reflejo.
De las varias definiciones del tiempo, en los espejos la único que cobra real interés para mi es la definición del tiempo psicológico, porque aquí lo único que importa es lo que el espectador percibe como fenómeno cualitativo de su propio reflejo, o del reflejo de los otros.
Frente al espejo, mi tiempo queda suspendido porque depende absolutamente de las respuesta que se desprenden obligadamente debido a las preguntas que me planteo cada vez que me miro reflejado.
Hay en la intimidad y frente al espejo, un tiempo de análisis, un tiempo de preguntas, un tiempo de respuestas; pero por sobre todo, un largo tiempo hipnótico de disfrute. Claro que también hay tiempos de alerta cuando el reflejo me advierte de algo sobre mi mismo o sobre el entorno; tiempo de chequeo cuando reviso mi apariencia antes de algún evento que me importa; tiempo de espionaje cuando el espejo se convierte en sujeto de una observación clandestina; y un largo etc. que depende de la función que le asignemos al reflejo. No obstante, todos pueden ser calificados en algún grado como tiempos sicológicos, puesto que están regidos por el tiempo interno de algún espectador.


5.- El espejo como prótesis
Porque el espejo nos permite el retoque de la imagen que los otros ven, actúa como una prótesis que nos auxilia apoyándonos en la construcción de la auto imagen.
Lo que vemos en los espejos es aquella imagen de nosotros que carece de profundidad, es la imagen perdida que se añora, aquella que seduce porque remite solo al otro que la observa: nosotros
Es la visión que solo nosotros conocemos por dentro, es nuestro secreto frente a nuestros propios ojos, es gratificante y despiadada.
Buscamos el reflejo por nostalgia, no queremos ver nuestra historia, queremos disfrutar de la ilusión artificiosa de la imagen superficial.
Intentamos ajustar la devolución del espejo con la idea que tenemos de nuestra propia imagen amada, con aquella que por carecer de profundidad, carece de pasado, carece de moral, por lo tanto carece de culpa.
El espejo no es bueno ni es malo, y es ese carácter particular el que lo autoriza para emitir imágenes creíbles, ajustadas con rigor casi científico a la realidad del sujeto reflejado.
Los espejos son una prótesis solo para nuestros ojos, no huelen, son sordos, no tienen sentido mas que para reflejar la luz.
Esta ascepcia clínica que mantiene la imagen a salvo de cualquier contaminación que no provenga de nosotros mismos, y que al mismo tiempo permite la manipulación intencionada, es la que emparienta su capacidad de reconstruirnos, con la cirugía de prótesis.
Una prótesis que ayuda en el tratamiento de la auto imagen, que si bien no sirve para hacer cambios físico concretos porque es inerte, si afecta la capacidad de auto manipulación de la imagen reflejada.
Como una prótesis que nos sirve para caminar, el espejo nos sirve para corregirnos, y para actuar como sedante emocional, en el proceso de ajuste social al que nos sometemos a diario.

6.- Imagen y memoria.
– Los espejos no interpretan Ni son afectados por las imágenes que reflejan. U. Eco / De los espejos

Los espejos carecen de una emulsión capaz de ralentar el transcurso del tiempo en un relieve duradero de coordenadas lumínicas, es por eso que carecen de memoria, o de capacidad histórica. De ahí la fiabilidad y la fidelidad de los espejos, puesto que no remiten a nada anterior y no dejaran huella de su paso por nuestra realidad, salvo en la memoria de los usuarios.
La carencia de huella, estatuye al espejo en una categoría impune. Sin que nos permita usar residuo codificable o acumulable, la imagen devuelta es cada vez y siempre impoluta, sin juicio ulterior posible.
Los espejos no le deben fidelidad a nadie.
Puesto que los espejos no pueden capturar el tiempo, son el reverso absoluto de la fotografía, la que, al igual que en una cinta de Mœbius , hace coincidir el principio del tiempo capturado con su fin, reteniendo en su memoria el instante preciso de la obturación.
Consultor ideal porque amnésico, el espejo olvida en cuanto dejas de reflejarte en el. A el le podemos confesar lo inconfesable, seguros de que nuestro secreto permanecerá a salvo. Pero también nos revelara lo no deseado con total insolencia, puesto que nos hablara no solo de apariencia externa, visible para cualquiera, sino también de nuestra impostura interior, visible solo por nosotros.
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7.- Reflejo, Realidad
Los espejos, dividen y separan.
Dividen el espacio, entre espacio real y espacio virtual, y por este echo, generan una brecha entre lo psicológico del objeto reflejado (yo), de comportamiento dinámico, y el reflejo (imagen), cuya única función dinámica es la mimesis, que carece de toda iniciativa o autonomía, en cuanto es un efecto de mi propio comportamiento y percepción.
El espejo es la brecha de separación entre la docilidad de la imagen reflejada y el drama humano que corre por dentro del sujeto enfrentado al espejo.
Decimos que el reflejo del espejo es una imagen virtual, porque a diferencia del afuera del espejo, que contiene todas las dimensiones espacio temporales, el adentro del espejo es una metáfora que satisface nuestra necesidad de completar el mundo cerrando el sentido de las cosas de manera que coincidan de la manera mas cómoda posible con nuestra concepción del mundo. Y digo que es una metáfora porque el adentro del espejo no existe como tal; en su lugar debemos situar un encima del espejo, ya que este es plano y bidimensional. Entonces todo ocurre sobre una superficialidad enfrentada permanentemente a una profundidad, profundidad que no es otra cosa que nuestra realidad física y sicológica.

En esta operación se pone a salvo, a través del subterfugio de la virtualidad, una noción de belleza que esta cruzada por los lugares comunes de la moda, los equívocos, y el sentido común, dejando en riesgo al individuo lucido que se refleja, y que es capaz de sospechar de una belleza autocomplaciente. Como diría Rimbaud en su libro Unas temporadas en el infierno: “Ayer senté a la belleza en mis rodillas, y la encontré amarga, y la injurie”


8.- Reflejo y vanidad
Como Narciso, buscamos la restitución de una imagen perdida, en el doloroso acomodo de la mueca frente a su doble.
Narciso cae adentro de su reflejo y no sobre el, porque el reflejo es tan engañoso y seductor que nos presenta una imagen modelable, que podemos ajustar a voluntad hasta conseguir la perfección de nosotros mismos frente a nuestro ego, la vanidad corregida de la cual no podemos mas que enamoramos; pero frente a la imposibilidad de los espejos de fijar esta imagen, deseamos recurrir a ella cuantas veces nos sea posible para alargar la experiencia de lo bello.
Ahora bien, lo que todo individuo ignora, ya sea por omisión o franco desconocimiento, es que la fuente de agua (el espejo de la naturaleza) a la que Narciso se asoma buscando la imagen amada, no es inocente en lo absoluto, la fuente (espejo primordial) esta habitada, con todo lo que esta condición implica.
Pero lo que habita los espejos solo entra en ellos cuando nos vemos reflejados en el, porque como hemos dicho antes, los espejos son vacíos, aunque los actos de reflejarse no son por ello inocentes.
No son inocentes ademas porque a diferencia de cualquier objeto que cumple una función utilitaria, los espejos trabajan con nuestras emociones, y no con nuestras necesidades.
En todo espejo hacemos habitar el vació, lo abismal, la ausencia de interpretación, la fidelidad y la fiabilidad, pero además en el interior de todos los espejos ponemos a un habitante despiadado, un asesino: y este asesino no es otro que el deseo inconfesado de ser bello eternamente.
Este deseo es como cualquier criminal, mas eficiente cuanto mas necesidad tenga la victima.
Y existe aun otro subterfugio de seducción en el espejo de la fuente que atrae tanto como la belleza que nos muestra, es lo inaugural.
La fuente se aparece frente a nuestros ojos como el espejo primigenio, aquel que no ha sido manipulado por mano o voluntad alguna, porque se produce como un accidente en el corazón de la naturaleza, en otras palabras, existe en el centro de nuestra intimidad .
Entonces si lo bello nos desarma, dejándonos sin defensa, lo inaugural termina por transformarse en un arma de seducción de la que resultara imposible escapar: estamos atrapados en la trampa de la propia mirada.
El crimen del espejo no consiste en quitarnos la vida, sino en proveernos la ilusión, en posibilitarnos ajustar a perpetuidad la imagen amada que guardamos en la memoria, contra la mueca de la vida cotidiana que intenta desesperadamente obviar el deterioro y el descalce, para hacer de cuentas que el paso del tiempo no tiene cabida en este altar de adoración, y que la imagen que conservamos en la memoria es permanente.
R. Barthes dice en La cámara Lucida hablando de la relación de su madre con el aparato fotográfico “Ella no se debatía con su imagen, tal como yo hago con la mía: ella no se suponía.”
Esto vale también cuando nos miramos al espejo. Al igual que en una fotografía, posamos para nuestros ojos cada vez que nos enfrentamos al espejo, nos suponemos.
Nadie ha puesto ese espejo allí como una trampa, la trampa la construimos nosotros mismos desde nuestra mas profunda vanidad.

9.- Cuerpo y reflejo
El reflejo esta constituido por dos componentes básicos: el cuerpo y el espejo
El cuerpo como todo lo que duele y el espejo como aquello que sanciona.
“Desde el cuerpo y frente al espejo somos inevitablemente nosotros, es la materia de nuestra realidad, que de tanto verla se parece a nuestros pensamientos.” –El Cuerpo, Publicado en el Blog Muévete C. Gallardo

10.- El cuerpo transformado
Desde el cuerpo puramente biológico, pasando por el cuerpo del deseo, hasta llegar al cuerpo que danza, hay un enorme trayecto que se recorre por obra y gracia de otro cuerpo involucrado en los procesos culturales, me refiero al cuerpo del arte (de la danza)
En el concepto clásico de la danza, existe el cuerpo como vehiculo de interpretación, que usa de un cuerpo largamente trabajado y educado en la disciplina y el rigor del movimiento perfecto, en la severidad del cuerpo de baile, en el orden del coro del Ballet, disciplinado y eficiente, y en el virtuosismo de las Prima Donas y primeros bailarines que destacan por su excelencia.
La danza moderna ha venido a cuestionar algunos preceptos tales como la morfología de los cuerpos, permitiendo que los cuerpos que danzan tengan formas y tamaños que hablen de los lugares en que la danza se gesta. El desarrollo de nuevas técnicas de movimiento es por tanto una necesidad mas que un capricho.
En la danza moderna, la investigación de las capacidades y las posibilidades de movimientos del cuerpo, se vuelven una constante que ahonda cada vez mas profundo en la relación movimiento-expresión.
Isabel Croxatto tiene la necesidad de ir mas allá en cada nuevo montaje, no por un mero capricho, sino por una condición de su ser mas esencial. Por la necesidad de sus preocupaciones expresivo-creativas, o por las temáticas que le preocupan como problemas de la danza. De allí surgen los cuerpos modificados por prótesis en “Pasajeros del Cuerpo”, o los cuerpos en dialogo constante con su reflejo en “Narciso el Extasiado”.



10.- Privacidad y reflejo
El espejo del hogar, el que esta en el cuarto de baño, el del vestidor, el que se lleva en el bolso, todos y cada uno de ellos son una herramienta de retoque. Establecen un dialogo con el usuario, que es casi exclusivamente privado. Es un artilugio de lo intimo, de lo confesional.
Cuando somos sorprendidos mirándonos al espejo, aparece una sensación automática de pudor o culpa, nos sentimos violados en nuestra intimidad. No queremos revelar nuestros secretos, no queremos que nadie se entere de ese dialogo secreto. El espejo sabe todo de nosotros, o al menos eso parece, ya que el espejo no puede recordar.
El bailarín usa el espejo de su sala de ensayo como herramienta correctora.
Mantiene así una relación de intima privacidad con su reflejo, pues el espejo devuelve una imagen perfectible sin cargarla de intencionalidad alguna. Es imparcial, no tiene segundas intenciones, no emite juicio alguno, se limita a comunicar lo que es, y es esta fiabilidad la que el bailarín usa para su provecho como una prótesis de corrección.
Por otra parte cuando es el momento del show, el bailarín no lleva el espejo al escenario. Esto seria como ponerse en evidencia, o revelar secretos de su falibilidad que quisiera mantener en privado. Los espejos le muestran al bailarín el esfuerzo, el cansancio, el error, y claro esta, el acierto. El escenario en cambio es para lo perfecto.
Narciso el extasiado, tomo estos criterios secretos y los revela, en una sucesión de escenas que usan del espejo como partener dialogante, como sujeto de interlocución en escena que subvierten el discurso habitual de la danza, con una sutil torsión de sentido, que permite enfrentar esta revelación sin que el secreto quede en evidencia, puesto que la danza es mas poderosa que el secreto evidenciado.
En Narciso el extasiado, se establece un discurso desde el interior mismo de la creación. Se desplaza el comentario sobre la técnica, haciendo mas fuerte el discurso sobre lo bello. Se reemplaza el comentario pueril, por el mito que habita dentro de todo acto bello.
Hablando desde la mitología, Isabel Croxatto se dirige al corazón del arte, para decirnos de forma clara y concisa, que el arte de la danza no se puede detener, no se puede evitar, puesto que la danza sostiene el pensamiento de cada ser humano. Que la danza lo eleva llevándolo por el mundo de manera secreta, que como una madre tierna sostiene el cuerpo en movimiento en todos los actos creativos del hombre.

11.- El salón de belleza o Los espejos de McLuhan
McLuhan sostiene que los medios, cualquiera que estos sean, son extensiones del ser humano, y que desde la perspectiva de la Percepción, operan cambiando la intensidad de la acción, puesto que amplifican un sentido en detrimento de los otros, aislando lo percibido del fondo que lo rodea.
De igual forma Narciso, aislando su imagen mediante la extensión del espejo, se concentra sobre si mismo con tal intensidad que termina confundiendo lo externo (percibido a través de un espejo) con el objeto real que produce la imagen.
Narciso en esta confusión es quien por primera vez prueba que los espejos al amplificar el sentido de la visión, descartan el entorno o fondo de la imagen reproducida, aislando el objeto reproducido, poniéndolo en cuarentena. La extensión de la percepción de la auto imagen producida por el espejo es a tal punto seductora que narcotiza, y confunde al espectador haciéndolo creer que la auto imagen producida no es tal, sino que se refiere a si mismo, porque no tiene conciencia de la extensión y la confunde consigo mismo. He ahí el verdadero riesgo.
La imagen aislada esta desconectada de su entorno físico y psicológico. La amplificación devela un cierto peligro, una condición contaminante. La amplificación del deseo de ser eternamente bello es contagiosa, pegándose a la percepción como si se tratara del cuerpo en expansión.

En el salón de belleza el espejo esta forzado a su máxima exposición. Es el único lugar en que su función generalmente privada, se vuelve publica y compartida. En el salón, un especialista, y las amigas, dialogan desde y con el espejo, y la imagen esta a disposición de los habituales, tanto como del propio interesado. Esta promiscuidad le otorga un nuevo valor al dialogo que surge desde la imagen reflejada, pero no cambia en lo absoluto la función del espejo. Es el valor psicológico de los usuarios-especialistas que se sirven de esta herramienta para hacer del comentario una forma mas eficiente de acceder a los lugares que habita el deseo.
Pero sin importar cuantas personas estén en disposición de ver(nos) en estos espejos, el recorte psicológico que operan los espejos es tal que deja de tener importancia el echo de que todos los parroquianos recortan su propia imagen del resto(fondo), de manera que el vecino es nada mas otra parte informe del fondo borroso de la percepción.
La ensoñación Narcisista es tan poderosa que extiende maliciosamente el contorno del individuo hasta los confines de la inconciencia. Este secuestro ocurre tan rápidamente que es ineludible, dejando al sujeto reflejado a merced del “Síndrome de Estocolmo” (extensión de un sentido)


Notas sobre la belleza

La belleza es una constante en el universo, una constante que se puede apreciar o reconocer, y que actúa casi a nivel celular. Varela, el biólogo molecular, desarrollo la teoría de la “autopoyesis”, diciendo que ciertas moléculas son capaces de reproducirse a si mismas solo cuando las condiciones están dadas. Lo mismo vale para la belleza, esta solo se produce cuando las condiciones están dadas, solo ahí hay belleza, es un echo real, es un milagro permanente, quizás el único del que podemos disfrutar sin que debamos tener un estatus especial, ni un rango, ni nada excepto disposición a lo bello.
Para producir lo bello, la naturaleza juega a construir la perfección, en una increíble sinfonía de relaciones irracionales que proveen de una inagotable fuente de nuevas combinaciones asombrosas cada vez, y hasta el infinito.
La belleza, jugada en esta sucesión de combinatorias irracionales, siempre se las arregla para hacer una torsión, una variación, un guiño que nos sorprende, creando una alternativa nueva e impensada cada vez en cada lugar al que dirigimos nuestros sentidos.
La belleza no se repite jamás, produce nuevas versiones en constante movimiento o desarrollo, de manera que en la naturaleza jamás veras dos montañas iguales ni dos aves idénticas.
Así por ejemplo, la coloración sutilmente desigual de los ojos de esa mujer, la tensión del torso de ese hombre, y la placidez de la fiera en reposo, toda la variedad voluptuosa del reino animal y vegetal, mas las infinitas variaciones de la fuerza y la calma de la naturaleza.
Es esa armonía que jamás termina, y que los hombres juegan a comprender, unos con mas éxito que otros.
La belleza es casi inexplicable y sin embargo omnipresente. Ahí esta, a la vista de todos.
En donde reside su secreto, quien tiene la llave que nos abre sus puertas?
Como en todo, hay una vía conocida para producir la belleza, y esa vía es el arte.
Pero no hay nada garantizado. Se puede pasar una vida entera intentándolo y no conseguir resultados. Entonces de que depende? No lo se decir con certeza, tan solo que de pronto se convive con ella, y si estamos atentos durante el trabajo, quizás podamos aprender algo del proceso. Así de preciso, así de impreciso.
Pero como es un echo, y es un echo poderoso, de pronto nos la encontramos cara a cara, y nos golpea con furia, siempre. Y ahí quedamos, inermes, boqueando como un pez fuera del agua, sin defensa posible, abismados de la perfección, borrachos de su fragancia, cegados por su resplandor, a merced del arma mas poderosa jamás imaginada.
Adoloridos de goce, solo deseamos permitir que nos invada por todos los poros, para poseerla y comprender sus deseos, porque difícilmente podemos pretender penetrar sus secretos.
Como una presa fácil nos entregamos a ella… Que impotencia!!
En la desesperación, el ser humano ha inventado la única arma que se puede esgrimir como herramienta de defensa. Es un arma de doble filo, porque sirve para defendernos en algo de la belleza, pero al mismo tiempo, nos deja prisioneros de sus argumentos. Esa arma es el disfrute de la belleza.
La mirada nos sirve para enfrentar y disfrutar la belleza humana, para poseerla, pero al hacerlo nos deja en cautiverio.
Esto, porque la belleza es mas grande que el cuerpo bello del otro, mas grande que una sinfonía, que una pintura de Velásquez, que la Venus de Milo, que una pirámide de Guisa, la belleza es la constatación de que el universo no pude ser de otra forma, mas que de la forma que es. Y además, la belleza carece de valores morales. Dos cuerpos bellos cometiendo adulterio siguen siendo bellos, un tornado nos aterra con su belleza.

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jueves, diciembre 18, 2008

Colisionador de Hadrones

colisión de partículas

Hace un par de meses atrás, surgió una tremenda polémica acerca de lo peligroso que podía ser un experimento que realizara el Instituto CERN de Suiza, en donde se hara chocar a una velocidad cercana a la luz, a un par de partículas que se moveran portando una carga de energía enorme. Esto con la finalidad de producir una nueva y escurridiza partícula llamada Boson de Higgs, que arrojara luces sobre el momento en que el universo tuvo su origen.
Se especulo con agujeros negros que se tragarían el planeta con todos sus habitantes, con intentar develar misterios que solo le conciernen a Dios, o con gastarse gigantescas sumas del dinero que podría solucionar el hambre en un país del tercer mundo.
Hasta aquí, la gritadera de siempre, cuando se intenta hacer algo en serio grande para la humanidad.
Pero nadie reparo en lo que sucede a diario en los colisionadores de emociones de cada ser humano que sin proponérselo siquiera ven afectado de manera radical el curso de su vida, cuando de un día para otro las condiciones del proyecto de vida cambian porque se ha producido una colisión con una fuerza tan brutalmente inesperada que hace que el fin de aquello largamente planeado cambie de forma definitiva.
Este tipo de colisiones ocurren a diario, y acostumbramos a llamarlo vivir, o: La vida diaria.
Así el mundo se llena de agujeros negros, agujeros grises y agujeros de luz, porque de lo inesperado no siempre surge lo que esperamos, sino que muchas veces lo que resulta es impensable.
Es entonces que nos vemos a los ojos profundamente y reconocemos o negamos lo inesperado. Lo afrontamos, o le damos la espalda.
Lo deseado es a veces el karma, y a veces el germen de algo nuevo que se desarrollara, como estar seguros?
De estas profundas colisiones nace el cambio que nos maravilla, o a lo menos me maravilla a mi.
Es cierto que es mas cómodo permanecer en la seguridad de lo estable, pero si nos toca enfrentar cambios, entonces hay que respirar profundo, sacar pecho y hacerles frente.
Querido vértigo, aquí vamos otra vez.

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lunes, julio 14, 2008

Vertigo


Rene Magritte


Sentir el vértigo.
Esa es una sensación que produce tal placer, que los hombres han modificado la faz del mundo por repetir la experiencia tan a menudo, y tan económicamente como les sea posible.
Y en general todos la hemos sentido en mas de una ocasión.
Cuando pienso en el vértigo, lo primero que me viene a la mente es la velocidad, o el peligro, pero con certeza puedo decir que hay mas de una sola clase de vértigo. Y sin ser un especialista puedo enumerar algunos de los mas comunes: La velocidad, El peligro, El amor, Los estados alterados, La creatividad, La hiper conciencia.
De los tres primeros se puede decir mucho, pero ya se a escrito hasta la saciedad, pero de los tres últimos se ha escrito menos.
Los estados alterados se hicieron populares porque eran capaces de entregar visiones otras del mundo y de las relaciones entre las personas. Las emociones súper amplificadas, las sensaciones de una pregnancia tal que parecían pertenecer al mundo de los dioses. Entonces no resulta extraño que los adictos a los estados alterados, con o sin conciencia de estos factores estén dispuestos a cualquier cosa por permanecer envueltos en ellos sin importar el costo.
El vértigo de conocer hasta que punto somos capaces de conectar ideas, creando relaciones nuevas e impensadas, hizo de los estados alterados una suerte de religión durante un largo periodo. Músicos Artistas visuales, poetas y creadores en general fueron los médium que usaron el oráculo de los estados alterados pera ver mas allá de lo evidente. Y por cierto que la pregunta (algo moralista es verdad) que cabe hacerse de inmediato, es si estas soluciones serian posibles sin estos estados. La respuesta pareciera ser que no es posible.
En cuanto a la creatividad, yo creo sin lugar a dudas, que aquí se produce uno de los vértigos mas productivos. Esto, porque a diferencia de otros, este vértigo deja una poderosa huella material en el mundo.
Ahora, es verdad que los creadores trabajan para modificar el mundo o su comprensión, y que el disfrute del vértigo es mayoritariamente personal, porque a pesar de algunas concepciones democratizantes del arte, el vértigo de la creación es privado, y experimentarlo como una emoción colectiva sin duda no permite acceder a la conciencia del creador.
La hiper conciencia es una clase de vértigo total. Claro que es un estado que esta reservado para los iluminados.
Como lo describía Gurdief en su libro “Encuentro con hombres notables” la conciencia requiere de una súper atención al entorno, en cuanto a la espacialidad, la atmósfera, los aromas, los sonidos; y también una conciencia interior, súper enfocada y conectada.
Solo de enumerar estos tópicos me canso. Pero esta clase de vértigo hace temblar el mundo, y te conecta con los otros de un modo tal que te transformas en ineludible, o eso es lo que dice la literatura.
Yo quiero disfrutarlos todos.
Ojala que pueda, o muera en el intento.

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lunes, junio 02, 2008

La 7ª de Malher

foto de la carretera austral de Chile

Hace muchos años atrás, yo me encontraba en el sur de Chile haciendo un comercial para un producto que ahora no tiene ninguna importancia, cuando por una de esas razones que el trabajo te impone tuve que salir con urgencia desde el pequeño hotel en que estábamos hospedados en Puerto Octay, con dirección a la ciudad de Frutillar.
Todo esto tampoco tiene mucha importancia, ni siquiera el echo de que ese día mi Productor era un chico Argentino lleno de energía y de ganas de hablar llamado Néstor. Lo que si cobro importancia fue el que viajábamos en una camioneta nueva que habíamos arrendado para el director, por lo que era la mejor camioneta del mercado.
En cuanto subimos a la camioneta, mi amigo Néstor prendió la excelente radio Alpine que tenia la camioneta, y salimos.
De los parlantes nuevos salía una música poderosa y extrañamente familiar; pero totalmente nueva.
Me bastaron solo algunos segundos para dejar de escuchar el parloteo de mi amigo y perderme en la música que se mezclaba con el paisaje, o mas bien lo describía de alguna manera totalmente nueva para mi.
Yo normalmente me distraigo y me maravillo viendo como los rayos de sol juegan por entre el follaje de los arbole; pero hoy era especial, había ritmo y color, había una extraña historia entretejida con la música. Era como si un enorme drama estuviera llevándose a cabo en algún lugar, y nosotros teníamos una parte protagónica que jugar en el por el solo echo de estar allí.
El viento mecía las hojas amarillas de los álamos mientras los rayos dorados del sol de la tarde dibujaban las curvas del camino que de tanto en tanto dejaba ver el lago que nos cercaba por ambos lados del camino.
Serian las cuatro cuarenta y cinco de la tarde cuando salimos del camino rodeado por el Lago Llanquihue y las Alamedas que conducía al hotel Centinela.
Néstor se detuvo brevemente en la intersección del camino de tierra y viro rápidamente por la carretera a la izquierda, en dirección a Frutillar.
Toda la exhuberancia del sur se abrió ante mis ojos. Lomas verdes ondulantes, hermosas casas estilo centro-europeo aparecían a ambos lados del camino recortadas contra el cielo lleno de nubarrones negros grises y blancos, que se movían producto del fuerte viento dejando pasar algunos rayos de luz enceguecedora.
Al interior de la camioneta todo era tibieza y placidez. Mientras conducía, Néstor me contaba algo a lo que no prestaba mucha atención, mientras sonaba el primer movimiento de la 7ª.
Solo por curiosidad abrí la ventanilla de mi lado, para comprobar que el viento estaba cargado de ozono y tibio.
Gruesos goterones comenzaron a caer, y a ratos la lluvia era violenta y poderosa por el viento, los truenos y los relámpagos. El agua al caer formaba caprichosos dibujos sobre el asfalto producto de las ráfagas.
La camioneta corría velozmente por la carretera que por momentos quedaba completamente cubierta de agua, y en otros, apenas mojada.
A lo lejos, podía ver las nubes que se dibujaban sobre un horizonte caprichosamente dorado por la luz que se filtraba por entre las enormes nubes, y los rayos que caían a lo lejos sobre las colinas.
La música parecía provenir desde las alturas, porque por momentos era una perfecta ilustración sonora del paisaje.
Cosas de la mente cuando la belleza se confabula con nuestra fantasía.
La 7ª de Malher y la lluvia son para mi una sola cosa desde entonces.

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sábado, mayo 24, 2008

La puerta

foto: carlos gallardo


La puerta, ahí esta finalmente la puerta del aeropuerto.

Bajo del taxi, y sobre corriendo cruzo el enorme hall en dirección al counter de la línea aérea de turno.
La fila es inmensa, gente de todas las formas imaginables, con toda clase de artefactos en las manos.
Avanzamos a duras penas entre los desconocidos, detrás de un desconocido, delante de otro.
Nerviosamente reviso mi pasaporte, y la visa.
Estoy arrastrando las maletas por el piso brillante e impersonal del recinto publico.
Puedo sentir como la camisa se pega a mi piel por la humedad de la transpiración. El verano esta causando estragos, y eso unido a mi gran agitación hace de este momento algo que no quisiera repetir en el futuro.
Todo esta ralentado por la espera, los movimientos y las acciones son normales en apariencia, pero da la impresión de que se multiplican hasta la exasperación.
Arrastro mi maleta, junto a los recuerdos que quisiera borrar de mi cabeza para siempre. El hombro izquierdo me duele por el peso de la mochila. Decido cambiarla de lado para aliviarme en algo la espera. Claro que se que en un rato mas deberé cambiar nuevamente de lado la mochila para que descanse el hombro que ahora tiene el peso.
Miro en todas direcciones como si estuviera inquieto, pero en verdad hay algo de repetido en estas acciones, porque las reconozco como antiguas formas de distracción, que rara vez cumplen su función.
He dejado de sudar afortunadamente, solo mi corazón pareciera latir por un momento, cierro los ojos.
La pantalla solo muestra información que no me interesa, mas allá la chica se despide de alguien querido, que da media vuelta y se aleja. Ella pareciera que llora, si esta llorando, esta algo confundida, pero muestra sus lagrimas con cierto aire de grandeza épica, como si fuera la heroína en esa despedida donde se cortara un hilo invisible.
Cierro el teléfono sin contestar.
Casi es mi turno, he cambiado nuevamente la mochila de hombro.
Los auxiliares limpian el liquido que derramo la pequeña al lado de su madre.
Si, mi pasaporte…. Pasillo por favor, lo mas adelante que le quede…. Gracias—
Me muevo como en automático, me dirijo a la policía internacional.
Sala de espera, espera…..
Por la manga de abordaje es como si me empujaran, esta inclinada y mas allá hay un quiebre, un viraje a la izquierda, y si, la puerta del avión, viajo, viajo desde un exterior a otro lejano; pero también viajo desde mi propio interior a un interior nuevo mas adelante en el tiempo.
Al salir, el tramite obligado, la espera, recupero la maleta, la aduana, y finalmente allí esta, el taxi que me lleva nuevamente a casa.
En el interior del automóvil, se conserva la noción de extranjería que se adhiere a la piel de los viajeros. El aire acondicionado, el ruido de la ciudad sofocado por los cristales del auto, y el exterior como un film de aventura mil veces visto.
Es la ciudad de siempre, es mi bario, y en la puerta, nadie, solo yo entrando a casa.

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lunes, marzo 10, 2008

Escribí una carta de amor




No se como hacerte ver lo que siento.
A veces por la noche, cuando la agitación del día se ha vuelto intima, los sentimientos aparecen y me inundan tan fuertemente que siento que todo duele.
Desde mi computador, a través de los fonos suena INTERPOL (Pioneer to The Falls) fuerte, muy fuerte, y no puedo comunicarte la belleza de cada golpe de tambor ni de la melodía de dos notas que varia cadenciosamente junto a esa voz.
Tendido sobre la cama, a la luz de una vela, estoy solo y se me hace un nudo en la garganta. Se que estamos tan lejos, y que tal ves no tenias que ser tu, o si, ya ni siquiera presumo saberlo. Ya no estas mas, esa es una de las verdades.
Ayer hable con alguien, y como tantas otras veces, estoy seguro que nada de lo que dije tuvo el peso de mis sentimientos.
Entonces, como en otras ocasiones salgo
Mientras estoy afuera en la calle, llueve, una lluvia de otoño de esas que amo y no hay nadie de mi brazo, camino a prisa, me dejo mojar y no termino de entender esa belleza. Me veo pequeño apurado por esa calle mojada, las luces se reflejan y se multiplican. Todo esta en semi penumbras y pienso en ti. Serias capas de disfrutar este sentimiento que me aprieta la garganta?
La noche se mueve a mi lado con el peso de un animal húmedo y enorme, se lleva cosas de mi que quiero retener y no puedo. Se que mucho de esta noche se ira alejando pegoteado al pelambre de este animal invisible y oscuro.
Es como si lo hubiera sabido desde siempre.
Desde el interior de mi soledad todo tiene un espacio vació que solo se llena de nostalgia, de esa ausencia de miles de colores que son los pensamientos que buscan un destino, un rincón donde acurrucar la cabeza y dejarse dormir en esa seguridad que con todo aun tiene aspecto de ilusión.

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lunes, febrero 11, 2008

Una historia (des)de la física


La lección de anatomía | Rembrandt


El tiempo avanza solo en una dirección, al menos eso dicen las leyes de la física.
De no ser así, si el tiempo pudiera retroceder, entonces veríamos copas rotas saltando sobre las mesas recomponiéndose ( Stephen Hawking - Físico teórico en La historia del tiempo) , o podríamos recordar el futuro, pudiendo saber con anticipación los números premiados de la lotería o las acciones de la bolsa que van a tener un buen precio en breve tiempo. Pero clara eso no es posible en el universo en que vivimos, de manera que si queremos tener algún tipo de control sobre el tiempo, tendremos obligadamente que recurrir a los mundos imaginarios, a la ciencia ficción.
En uno de estos mundos sucede esta breve historia.

En la casa de Alberto Cienfuegos, un cirujano de renombre se esta celebrando un gran evento.
Poco a poco, los familiares mas cercanos y algunos amigos, vestidos con sus mejores galas van llegando del cementerio local.
En la casa todo es un alboroto, los empleados corren preparando viandas, sirviendo licores, y recibiendo a los numerosos amigos que se enteraron de la noticia por que leerán en el diario del día siguiente.
En su oficina del centro, Ilia Ivelic, un hombre de piel cerosa, nariz aguileña, y mas de un metro noventa de estatura, se ve preocupado, afanosamente busca entre sus papeles un deposito del ReversoBank en que aparece la no despreciable cifra de 12 millones de pesos, cantidad pagada al portador del cheque que el recibió hace dos días, y que cobro hace tan solo un par de horas, por el trabajo que tan bien realiza desde hace tanto tiempo. Presuroso saca desde una caja fuerte varios fajos de billetes, los pone en un portafolios negro de cuero lustroso y se dirige al banco para depositar el dinero que le diera su cliente mas reciente, la señora de Cienfuegos.
Desde la casa de Alberto Cienfuegos ya todos han salido a la iglesia y con seguridad de ahí algunos familiares, los mas cercanos harán guardia en la clínica hasta el amanecer, que fue la hora en que Alberto entro de urgencia a la clínica.
Con dos balazos en el pecho, Alberto no sufrió gran cosa, apenas si tubo tiempo de ver que alguien muy alto y delgado se asomaba por esa esquina y disparaba los dos certeros balazos que terminaron abatiéndolo.
A las 10:30 de la mañana de ese día nublado, Alberto regresa a casa. Su esposa no se encuentra, los empleados le dicen que ha salido a ver a un tal Sr. Ivelic, un experto en asuntos familiares.
Alberto a desmuerto y a partir de este minuto sabe que solo le queda disfrutar de los 55 excelentes años que tiene por delante hasta el día de su alumbramiento.

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viernes, diciembre 21, 2007

Impulsos


Desnudo bajando una escalera | Marcel Duchamp

Después de ver la discreta película Copying Beethoven, me empezó a dar vueltas por la cabeza eso de la impulsividad, los impulsos, los instintos creadores que nacen desde lo mas profundo de nuestra tripa.
Esto no solo porque el temperamento de Beethoven era explosivo y visceral, sino, porque producto de un impulso yo entre en la sala a ver esa película, cuando en realidad me dirigía a mi oficina.
Durante el film, se muestra la ejecución magnifica de la Novena Sinfonía, y ahí aparecieron nuevamente los impulsos. En este caso, una vez mas, como cada vez que me enfrento a la belleza desnuda, mis tripas hacen de las suyas. Un conocido movimiento torácico me deja sin aire, se me llenan los ojos de lagrimas, y una mano invisible me toma por la garganta. Es un impulso, o eso es lo que yo creo, un impulso educado.
Yo no tengo las herramientas para decir con certeza cuantas clases de impulsos existen; pero yo distingo claramente dos: Los impulsos viscerales, y los impulsos educados.
Los viscerales son aquellos que no requieren de información previa, ni de ninguna clase de preparación. Tan solo se manifiestan. Sirven para saltar al vacío, para inclinarse y dar el primer beso, para golpear, para correr a perderse. Y son responsables de gran cantidad de acciones irracionales que a veces resultan geniales, y otras tantas un verdadero desastre.
Los educados, son aquellos que se forman con una preparación larga y acuciosa, como en el caso de los artistas, que educan su percepción y su sensibilidad para responder de manera instintiva, casi impulsiva a las emociones que brotan desde sus entrañas. Y son responsables por Sinfonías, Venus de Milo, Giocondas, Divinas Comedias, o Ciudadanos Kane.
Y claro, como siempre me pregunto que es lo que podemos aprender de tener conciencia de esto. Con todo lo presuntuoso que puede parecer una actitud de esta naturaleza. Pero es así como funciona mi cabeza y no voy a intentar cambiarlo a estas alturas de mi vida.
Voy a seguir pensando en ello y cuando sea algo mas sabio, lo pondré por escrito.

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sábado, noviembre 17, 2007

Emociones

http://es.wikipedia.org/wiki/Leonardo_da_Vinci

Después de cumplir un año mas, reconfirmo eso de que estoy recién comenzando la etapa de aprendizaje mas importante de mi vida.
Siento que aprendo y aprendo mas con cada día que pasa.
Pero también me doy cuenta que las emociones y la experiencia son cuestiones internas súper difíciles de transmitir.
Entonces, hay que compartir estas emociones con alguien?
O, es posible que estas experiencias sean traspasadas sin perdida significativa causadas por problemas de comunicación?
Porque también surge como pregunta eso de, cómo se hace la selección del receptor para que todo este circuito adquiera sentido.
Una cuestión sutil difícilmente resiste una discusión gruesa, por lo tanto estas conversaciones son como una mezcla de finas esencias, las que deben dosificarse con refinamiento para que aporten toda su capacidad expresiva. De otro modo, lo tosco de una dosis mal aplicada, puede convertir toda una experiencia en algo burdo, inapropiado.

Las conversaciones que están relacionadas con las emociones, son ineludibles, fundamentales, y profundamente frágiles, y por esta razón siempre actuamos con extrema cautela cada vez que intentamos comunicar una emoción.
En un post anterior escribí una cita que leí en algún lugar que no recuerdo exactamente por ahora, y que dice así: “Nothing is so simple that it cannot be misunderstood”; en otras palabras :Nada es tan simple que no pueda ser malinterpretado. Y es quizás por esta razón que generalmente actuamos como si el decir lo que sentimos realmente fuera peligroso, obligándonos a disfrazar lo que queremos decir, y arriesgando con esto la posibilidad desde ya remota de que nuestros sentimientos sea comprendidos a cabalidad.

Somos una especie que se comunica con medias lenguas, que invierte una gran parte de su capacidad intelectual en disfrazar lo que nos importa, en no decir directamente nada.
El respeto mal entendido de las convenciones o acuerdos, es desde mi perspectiva, una de las razones, otra, la autocensura que ejerce la formación moral judeo-cristiana.
Así, con todas estas justificaciones difícilmente vamos a poder ir mucho mas lejos.
Hay que ocuparse mas.

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Les Blogs 2.0


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