Colisionador de Hadrones
colisión de partículasHace un par de meses atrás, surgió una tremenda polémica acerca de lo peligroso que podía ser un experimento que realizara el Instituto CERN de Suiza, en donde se hara chocar a una velocidad cercana a la luz, a un par de partículas que se moveran portando una carga de energía enorme. Esto con la finalidad de producir una nueva y escurridiza partícula llamada Boson de Higgs, que arrojara luces sobre el momento en que el universo tuvo su origen.
Se especulo con agujeros negros que se tragarían el planeta con todos sus habitantes, con intentar develar misterios que solo le conciernen a Dios, o con gastarse gigantescas sumas del dinero que podría solucionar el hambre en un país del tercer mundo.
Hasta aquí, la gritadera de siempre, cuando se intenta hacer algo en serio grande para la humanidad.
Pero nadie reparo en lo que sucede a diario en los colisionadores de emociones de cada ser humano que sin proponérselo siquiera ven afectado de manera radical el curso de su vida, cuando de un día para otro las condiciones del proyecto de vida cambian porque se ha producido una colisión con una fuerza tan brutalmente inesperada que hace que el fin de aquello largamente planeado cambie de forma definitiva.
Este tipo de colisiones ocurren a diario, y acostumbramos a llamarlo vivir, o: La vida diaria.
Así el mundo se llena de agujeros negros, agujeros grises y agujeros de luz, porque de lo inesperado no siempre surge lo que esperamos, sino que muchas veces lo que resulta es impensable.
Es entonces que nos vemos a los ojos profundamente y reconocemos o negamos lo inesperado. Lo afrontamos, o le damos la espalda.
Lo deseado es a veces el karma, y a veces el germen de algo nuevo que se desarrollara, como estar seguros?
De estas profundas colisiones nace el cambio que nos maravilla, o a lo menos me maravilla a mi.
Es cierto que es mas cómodo permanecer en la seguridad de lo estable, pero si nos toca enfrentar cambios, entonces hay que respirar profundo, sacar pecho y hacerles frente.
Querido vértigo, aquí vamos otra vez.
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