Mira toda esa vanidad

foto por gallardo
La verdad es, en raras ocasiones pura, y nunca es simple.
La belleza es siempre bella.
Que nos mueve a buscar la verdad o la belleza?
Porque gastamos tiempo intentando producir objetos, o sistemas de pensamiento que hablan de los estados del alma?
Es este misterio el que me preocupa. Y es tan diáfano que solo podemos ver la consecuencias de su paso por el mundo.
Solo podemos ser testigos de los fenómenos que se producen a su paso por el alma de los hombres, y de cómo se altera la realidad después de estos eventos.
Y como un poeta enloquecido y ávido, yo he corrido detrás de los discursos no escuchados de las cosas. Intentando descifrar cada silencio, cada sombra, o cada encuentro. Decidido a interpelar el misterio que dejan tras de si las señales del cotidiano, de las miradas, los roces, o los acontecimientos distantes que me hacen temblar o me hielan la espina de manera fascinante y misteriosa cuando los enfrento.
Esa persecución es la poesía, en ella radica el arte, como un oficio arcano de desciframiento, que obedece leyes inmombradas; pero que puede producir con tremenda fuerza lo impensado.
Así opera la verdad, es filosa, definitiva y poco común.
Esta sabiduría es tan extraña, tan rara de encontrar, que cuando nos enfrentamos a ella, algunas veces nos cuesta reconocerla, o sencillamente quedamos embobados, como cuando enfrentamos a la belleza.
Existe alguna relación entre la belleza y la verdad?
Desde mi perspectiva, no existe una relación directa, causa–efecto entre la verdad y lo bello, esto porque la belleza puede estar sustentada en supuestos falsos y seguir siendo bella.
Y además, no debemos confundir un objeto bello, con “la verdad”
Existen mentiras bellas? La verdad, si!
La verdad es, en raras ocasiones pura, y nunca es simple.
La belleza es siempre bella.










