Estado de Panico IV
imagen por MagritteTomados de la mano, conversamos despreocupados en el radio taxi.
Es verdad –me dice la Toti– que van a tener cosas pa’ la mente?
Si –le respondo– Javier me dijo que tenia un amigo que venia llegando de Londres con unas capsulitas color naranja que eran increíbles, así que estamos asegurados
Súper – dice la Toti– y agrega, yo tengo “n” ganas de probarlo, tu cachai po’ estados alterados y todo eso, jajajaja Se ríe, y deja ver su alegría detrás de aquellos dientes hermosos.
Cuando llegamos, el lugar esta semi oscuro, solo hay una pequeña lamparita con una ampolleta suave para ver el nombre y numero de la comunidad “Comunidad ecológica Peñalolen”
Un señor con aire campesino y militar al mismo tiempo, nos abre el portón de madera que flanquea la entrada. Sus nombres –pregunta el hombre– Álvaro Alemparte y Toti Echeverría le digo en voz alta desde el auto. El hombre chequea y asiente – adelante señor– parcela 11, por el camino de la izquierda, después de los eucaliptos, es un portón de madera entre dos árboles grandes – agrega–
Gracias – le digo– y nos ponemos en marcha.
Al llegar se escucha claramente la música desde el camino, afortunadamente los vecinos están lejos, de modo que no importa mucho el volumen de la música.
Nos anunciamos en el citófono, la puerta se abre y estacionamos. Le pago al radio taxi y entramos.
La casa es grande, en verdad es una casa enorme, moderna, con un gran living en un medio nivel mas alto que el jardín, y un pasamano de acero brillante que recorre todo el perímetro de la terraza. En el interior están muchos de nuestros amigos, y por supuesto, muchos que no lo son; pero allí, al lado del bar, esta Javier, muerto de la risa, con una minoca que parece que no pertenece a este lugar, porque se ve aterrada. Pero bien, nos acercamos saludando a los conocidos, y llegamos finalmente al lado del sonriente Javier.
Hola – dice – los estaba esperando, porque les tengo algo special, – y saca del bolsillo del pantalón, una cajita pintada con un motivo op art, preciosa, de esas que venden en el MoMA, – cha chan!!! – la abre y saca de su interior 2 brillantes y hermosas capsulitas color naranja, con puntitos blancos.
Toma una y se dirige a la Toti, que hasta ese minuto no había dicho palabra. Heee… es amarga? – pregunta la Toti –
Nada de eso – dice Javier – Abre la boca y cierra los ojos, bien – dice – echándole la capsulita en la boca. Echo – dice – satisfecho, y se vuelve hacia mi, y me pasa la cápsula diciendo – tómatela tu solito no mas, pa’ eso eri’s viejo y feo, ja ja jajajaja–
El barman nos pasa tres tragos largos que brillan con la luz, por lo que supongo que es Vodka tónica, y si, lo es.
Bailemos! – dice la Toti, en tono imperativo – la música esta increíble, y me arrastra hacia una habitación que esta iluminada por una luz azul que se mueve por los muros, como si estuviera reptando.
Bailamos, y bailamos, no se cuanto tiempo, hasta que comienzo a sentir que la música me toca, y me envuelve.
Toti – le digo – te siento como eléctrica, como si tu cuerpo estuviera hablando de cosas que tu piensas…
Excelente, –dice la Toti – la música esta viajando por la piel de la gente, y la veo pasar de mi mano a tu cuerpo… La cago compadre, esta wea me esta pegando duro, y es increíble, wow!!! – da un giro, grita y sigue bailando, sin importarle si yo la sigo o no.
Yo me giro, y comienzo a ir, no se a donde, solo voy, porque huelo a otra mujer. Esta en el balcón del bar, se mueve lento y violento, esta gritando, y su grito perfuma el ambiente. Yo me detengo a mirarla, hasta que ella sale corriendo en dirección al segundo piso. Wow, – me digo para mis adentros – Si que pasan cosas por aquí… Y sin saber exactamente porque, la sigo, subo la escalera, y veo la puerta del baño entreabierta, no se como supe que era el baño, pero así es.
En el baño, ella esta tendida sobre el piso, se ve pálida y hermosa, de sus muñecas brotan borbotones de rosas rojas, y su vestido celeste pastel tiene un enorme ramo carmesí sobre su vientre, ahí entiendo porque su grito tenia aroma. La miro moverse como entrecortado, como una sucesión de imágenes, dice cosas que no logro entender, parece que me quiere decir algo, es todo muy extraño, creo que voy a buscar ayuda porque no me parece natural el espectáculo, ella, sobre el piso llora, con la tristeza de una santa. Yo me paro con la intención de salir, cuando algo duro golpea mi cabeza por la nuca y todo se vuelve negro.













