martes, febrero 28, 2006

Odio


imagen: www.canal13.cl


Odiar

Que fuerte suena, es como si cuando odiamos el mundo entero fuera testigo de nuestros malos sentimientos.
Y aun a pesar de su mala reputación, a mi me parece un sentimiento noble, porque es pleno, y definido, no obstante que es uno de los sentimientos mas detestados, lejos.
Pero esta claro que no quiero odiar ni ser odiado gratuitamente, ya que el desgaste de energía que requiere odiar es enorme.
Tengo la impresión de que la sociedad detesta injustamente esta emoción, como si ella contuviera todo lo malo que tenemos los seres humanos, aunque en realidad hay otras emociones que contribuyen con nuestro lado negativo, y además porque porcentualmente el tiempo dedicado a odiar es ínfimo.
Seguramente en este caso el tiempo si importa, porque destruir toma menos tiempo que construir, y el odie tiende a la destrucción primero.
Pero que sucede cuando odiamos como mecanismo de defensa?
Es que no es licito defenderse?, o esta vedado el sentir la pasión destructora de un anti-amor, o la fuerza del odio por la tribu del otro? O queremos ignorar que las leyes de la evolución acostumbran usar los espacios creados por la destrucción para poner en su lugar lo nuevo y renovado?
Esta claro que el odio es una emoción con una enorme gama de matices. Esto porque a pesar que aparentemente nadie quiere odiar abiertamente, igual se odia casi todos los días. Y como odiamos de diversas maneras, sabemos que existen múltiples formas de odio, Porque el odio es necesario para mantener la dialéctica sentimental en equilibrio.
Así, enfrentados ser humano contra ser humano, odiamos el éxito del otro, el amor del otro, la sabiduría, o la ignorancia del otro, la oportunidad, la fuerza, la edad, la flojera, el peso del otro, además de un muy largo etc.
Somos capaces de llenar enormes anaqueles con archivos que contienen los datos de una variedad tal de distintos tipos de odio, que fácilmente podríamos decir que una buena parte de la literatura se sustenta en su análisis y descripción, o mas simple aun, una buena parte de la razón de ser de muchos seres humanos se basa en su existencia.
Tal vez la cuestión es cuan abiertamente odiamos.
Yo creo que la mayor cantidad de odio esta inicialmente mediada por algún mecanismo de ocultamiento social, y la menor parte es explicita, llana, o franca a la hora de su reconocimiento y sostenimiento publico.
Cuanto mas expeditas serian nuestras relaciones, si fuéramos francos a la hora de reconocer que odiamos?
-Oye- Yo a ti te odio, así que ni siquiera intentes establecer algún tipo de acercamiento, porque no tendría ningún sentido ok? – Súper directo. Fundamentalista A frente a fundamentalista B, machista frente a feminista.
El potencial constructor del odio a demostrado su eficiencia a lo largo de muchas guerras. Pensar solamente en la cantidad de tecnología asociada a la destrucción del enemigo, debería bastar para verlo con respeto y preocupación.
Nuestro universo esta constantemente destruyendo algo, para dar cabida a cosas nuevas y asombrosas, entonces porque el ser humano habría de privarse de este motor de destrucción y cambio que es el odio?
Ok, ya se que no se priva.
El odio es un gran promotor del desequilibrio y del caos, porque donde entra el odio no es posible establecer coordenadas de desarrollo claras, tan solo se puede tener claro que habrá incertidumbre, dolor y cambio.

Cuanto odiamos, como odiamos, para que y/o porque odiamos, son en verdad todas cuestiones interesantes a la hora de evaluar nuestro modo de odiar.
Porque a decir verdad, yo también odio, y lo hago como el que mas.

miércoles, febrero 15, 2006

Memoria


Imagen por Gettyimages

La memoria.

Como es que funciona? Almacenando? Si, pero como.
Es lo que construimos nuestra memoria? Es decir, aquello que dejamos almacenado en alguna clase de materialidad. Vale decir, ciudades, carreteras, objetos, artes, religiones, maquinas? O hay algo mas?
Digo esto, porque en nuestras mentes, que son la memoria privada, intima de cada quien, el método de almacenaje es mas, o tan indiscriminado que el de los pueblos. Consiste de olores, sonidos, texturas, imágenes, sudor, amores, familia, odios y otras emociones, viajes, sueños y perdidas.
O la memoria son nuestros hijos, que heredan el aprendizaje, lo usan, lo transforman y lo retransmiten a su prole, dejando constancia escrita o material de esta (r)evolución?
Pareciera que los pueblos que no innovan en sus maneras de pensar, o lo hacen muy lentamente (aborígenes en comunión con su hábitat y sus sistema de creencias, por ejemplo ) afectan menos su entorno, o aprenden a convivir de un modo mas armónico con su medio ambiente que aquellos otros pueblos que tienen una marcada conducta de innovación permanente, por la curiosidad científico-cultural, es decir por aquellos pueblos productores de cultura en cualquiera de sus manifestaciones, llámese arte, cohetes, moda o Internet.
Entonces cual es la memoria, la gran memoria?
Los efectos de nuestro paso por el mundo, son también la memoria. Y nuestro planeta resiente las marcas, como prueba de los cambios que hemos provocado en el, para llegar a pensar del modo en que lo hacemos.
Como es?
Yo te recuerdo, te recuerdo bien, pienso en ti y te amo, y cuando lo hago, no me importa nada de lo que he dicho anteriormente. Ni siquiera lo pienso, porque estoy en mi emoción, y eso me basta. Y allí estas tu recortada sobre mi historia, contra mi memoria dibujada en los atardeceres, que se pintan de rojo, y que se quiebra cuando cae la noche.
Entonces.
Como es que funciona la memoria?

jueves, febrero 02, 2006

Fantasmas

imagen por Gettyimages
Para la red fantasmal en vacaciones

Los fantasmas son construcciones internas, son ecos de nosotros mismos, que rebotan en nuestro interior y van a dar a cualquier parte de la vida. Es allí que los vemos, es decir vemos nuestro terror, nuestras ilusiones, nuestras carencias, y quien sabe que otras cosas mas. Porque los fantasmas están diseñados para perseguirnos. Si señor, y con toda seguridad, no tendremos fantasmas sobre la felicidad, porque me parece que no existen, o a lo menos yo no conozco esos casos.
Así, liberados por descuido o necesidad, vagan por nuestro imaginario asustándonos, y haciéndonos recordar que somos falibles, frágiles y mortales, y además, que a veces sentimos miedo.
Los fantasmas son una forma horrenda de constatar que somos finitos, y que estamos a merced de lo desconocido.
Que todo aquello que no podemos tocar, es potente y es insondable la mayoría del tiempo.
Estoy convencido que queremos a nuestros fantasmas, queremos temerles, otorgarles un status, ojala el mas misterioso, para que no tengan nada que envidiarle a la fantasmagoría literaria, o folklórica.
Pero debemos tener fe en ellos para verlos, puesto que al igual que los santos y las vírgenes, jamás se le aparecen a los no creyentes. Curioso verdad, por decirlo de alguna manera.
Construimos un temor que depende absolutamente de nuestra fe, y de la fe colectiva para su manutención.
Pero yo sinceramente aun no logro comprender que otra utilidad tienen, además del charme, y del sobresalto irracional que nos provoca su sola mención.
Es decir, no son como la risa, que pretende corregir las malformaciones sociales, mediante el acto deliberado de poner en evidencia lo que deseamos ocultar porque resulta oprobioso, o ridículo. Ni porque revela lo que tenemos de mecánico en nuestro comportamiento, y que deseamos ocultar a los ojos de los demás.
Por otra parte, todo fantasma que se precie de tal, necesita de alambicados espacios de existencia, de complejos estados de abandono para hacer contacto, y de una total carencia de ritos predeterminados para su invocación.
Una vez inventados, establecen normas de independencia arbitrarias, que no obedecen a ningún presupuesto cartesiano. Muy por el contrario, su principal relevancia, radica en un aparente desapego al amor de sus progenitores y a la sorprendente aparición de una personalidad de comportamiento aleatorio con rasgos antojadizamente emparentados con el mal.
Ellos solo quieren nuestro desazón, el pánico, la parálisis de la mente, o el paroxismo del horror.
Pero por favor no los olvides, porque eso si es una muerte segura.
Los fantasmas no existen sin nuestro atento y cuidado temor.
No los descuidemos.

imagen

Les Blogs 2.0


My blog is worth $$14,113.50.
How much is your blog worth?