El Amor
Imagen por Magritte ( Esto no es una pipa )Ninguno de los sentimientos del ser humano es independiente o único. Vivimos en una sucesión de emociones y sensaciones que dependen unas de otras para potenciarse, protegerse, y configurar el arsenal de emociones con el que recorreremos medianamente comunicados y/o a salvo el resto de nuestra vida, entre los de la especie.
Debemos hacer enormes esfuerzos por sobrevivir en una sociedad de comportamiento biológico complejo, que tiene algunos sentimientos o emociones marcados como favoritos y que tienden a definir las prioridades de las relaciones interpersonales, mas allá de lo imaginable.
El amor por ejemplo, es el sentimiento rey. Talvez porque es un sentimiento frágil y difícil de sostener, o porque es un sentimiento fantaseable, fabulable, y posible de ser descrito en asociación con otras emociones como la confusión, el odio, la pasión, o la inocencia, o tal vez, porque es un sentimiento asociado a la pareja humana, que es la piedra angular del desarrollo y la supervivencia de nuestra especie.
Y sin querer aparecer como un detractor, que no lo soy en lo absoluto, ni como un fanático, sino mas bien como uno mas de los millones de usuarios, que lo vive a diario, lo disfruta y lo sufre, sin contar con ninguna alternativa conocida, que nos amplíe el horizonte.
Para mi, el amor es un sentimiento espinoso, extremadamente frágil, sumamente volátil, sólido solo a veces, romántico casi siempre, hiper contagioso, adictivo en extremo, difícil de manejar, y que esta sobre normado.
Nos hemos esforzado mucho en dotar la amor de todas las características mas complejas de la convivencia, y a la vez de las mas banales, para acceder a toda la gama de emociones simples, que delinean la vida diaria, de manera rápida y eficiente.
No hay como fallar. El amor lo cubre todo, esta en todas partes, y es mas necesario para los humanos que la mayoría de algunos productos de primera necesidad.
Sujeto a las leyes mas complejas de la oferta y la demanda, el amor se superpone a todo. Casi no hay desinterés en sus transacciones. Te doy tanto amor si tu me das tanto amor. Te doy todo este amor a cambio de todo ese placer. Te doy sexo si tu me das amor. Te cambio todo este amor por toda esta estabilidad. Te doy todo mi amor a cambio de nada. Te amo.
Este sentimiento ha evolucionado con el tiempo. En épocas pretéritas con seguridad debe haber estado regulado por los impulsos biológicos, instinto de conservación de la especie, preservación de la integridad del clan o la tribu, para luego evolucionar en un amor normado por los intereses familiares, por un amor sometido al temor de Dios, o liberado de este temor y centrado en su mas pura dimensión humana, para luego convertirse en un amor juglar, luego cortesano, dando paso al amor galante, al amor familiar burgués, al amor romántico, al amor obrero, y finalmente a cierto tipo de amor liberado, desinteresado y apático. Uff!!!, se ha descrito de tantas maneras que parece imposible encasillarlo en un prototipo estable.
Mas bien no existe un prototipo de amor, tan solo una sensación de algo común sobre lo cual tenemos vagos sentimientos de acuerdo, y con eso basta. Nos amamos a como de lugar. Con éxito relativo, y frustración casi asegurada.
Es sin duda difícil.
Lejos lo mas difícil y estimulante de todas las actividades comunes del ser humano.











